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domingo, 13 de junio de 2010

El vuelo de la golondrina.

Ha llegado el momento indicado, puesto que nunca lo he hecho, de explicar el título de mi blog.
Esto se remonta al día en el que conocí a una golondrina.
Una golondrina pequechiña con una patita rota.
Esa golondrina me acompañó a lo largo de mi vida,desde que salí del huevo, sin descanso y con su cántico y aleteo alegrándome las mañanas de los fines de semana.
Cuando escribía, la pequeña golondrina miraba con atención y en silencio.
Cuando terminaba me miraba, me miraba a mí, con sus pequeños ojos brillantes y le daba un último repaso al texto antes de engancharlo en su pico y depositarlo en su nido.
¡Cómo quería a esa golondrina!
Creo que de aquel pequeño pájaro fue de lo que más aprendí en esta vida. Claro que era mucho mayor que yo y lo que cantaba de su pasado no se podía comparar con lo que yo escribía de mi presente pero siempre se sacaba alguna conclusión, más o menos acertada, de cómo eran las cosas, de cómo debían ser y de cómo serían.

Un buen día,  el viento abrió la ventana de la habitación en la que estabamos. Ella se acercó a cerrarla pero al ver el exterior salió volando. No miró atrás. No, no miró.
Me quedé expectante observando la ventana. No había sido mi culpa, pensaba que estaba bien cerrada, pensaba que la golondrina estaría lo suficientemente agusto como para no marcharse.

 A veces, cuando miro afuera me da la impresión de que la veo en una rama alta mirando hacia la habitación, pero sólo a veces. Casi he olvidado como era el tacto de su plumaje.

Ahora paso la mayor parte del tiempo metida en una noria. Espero impaciente, casi de mal humor, hasta que se para en la parte más alta y leo, más bien grito  lo que sigo escribiendo por si, de casualidad, la pequeña golondrina por ahí anda y decide volver...o me indica el camino a su nuevo hogar.

De momento no aparece, debe seguir volando por lo alto.

viernes, 11 de junio de 2010

Dejenme explicarme.

No señores, no.
La risa no es sinónimo de alegría.
Es un buen pasatiempo cuando estás atrapado en un pozo abandonado.

jueves, 10 de junio de 2010

Miedo al cambio.

Siento una angustia extraña en el esófago. Siento desasosiego.
Creo que los errores se me están atragantando.

¡Ay escopeta! ¿Sigues debajo de mi cama?

martes, 8 de junio de 2010

Un amigo es alguien que te sacará de la rutina cuando lo que toca es vivir.

''Un amigo es alguien que cree en ti incluso cuando tu has dejado de creer en ti mismo''



Alguien que en un momento dado, sin tener muy claras las circunstancias ni el porqué, aparece.

Aparece y no se marcha.
Cuando veas que el egoísmo se va a apoderar de ti, enciérrate con él en una habitación.
Cierra las persianas, apaga las luces, acuéstalo y dile cosas bonitas hasta que se duerma.


viernes, 4 de junio de 2010

Piernas, para qué os quiero.

Su concepción de la vida siempre fue diferente.
Desde siempre conoció el deber. Desde siempre fue como debió. Desde siempre su punto fue rodeado de lo que debía haber sido.
Qué más dará preocuparse por las apariencias si cuando coge la puerta lo único en lo que puedes pensar es:
'Tararí que te vi'
Y despedirte con un 'hasta nunca'.

miércoles, 2 de junio de 2010

Julieta.

La escena comienza con la llegada del primitivo Romeo a lomos de su caballo y con una rueda de piedra fusionada con su rudimentario carro. Él, el inventor, se regodea en su sabiduría pues de su propia boca salió, algún día, la razón de su existir, la causa de su agonía; ¡El inventor de la rueda era superdotado! Y en su afán de progreso topose con michelín, gran contrincante, sucio sabueso.
Apropióse su idea y el pobre Romeo, inspirando sudor a su amada Julieta acudió, calmando ella su dolor:
 ...

J-  ¡Mentira!
R-  No Julieta, no. No comprendo este castigo Divino, aunque cierto es que ascos no le hago ni a fémina ni a varón.
J-  Mentira de nuevo, Romeo.
R- Cierto es, Julieta, miento de nuevo pero, ¿qué otra cosa podría hacer? Acabado me encuentro, falto de ideas y sediento.
J- Tu eres superdotada...ejem...quiero decir, superdotado. ¡Inventaste la rueda, por Dios!
R- No te falta razón. Pero no veo que llegue el dinero por ningún lado, ni en forma de oro, ni en forma de caldo.
J- Silencio Romeo, todos sabemos la razón.
R- ¿La razón? ¿Qué razón? Dime Julieta, dime la razón de por qué para mí por las mañanas no sale el Sol ni por las noches las chinches aparecen en mi colchón. ¡Dime Julieta! Dime el porqué de esta desazón, por qué la Soledad de mi intelecto es lo único que persevera en la búsqueda de mi destrucción. Ni el Tiempo pasa, ni las estaciones, ni siquiera Vicente con el litro de leche que todas las mañanas trae a la vecina de enfrente. ¡Dime una vez más Julieta!
J- La razón, mi buen señor, se hace llamar cada vez que se va de tapas al bar. La razón mi señor, es aquel que lo acompaña a cada sitio que visita, cada plaza que pisa, cada burdel que frecuenta. La razón, mi señor, ese aquel al que todos llaman' su flotador'
R- Julieta...¿qué pretende decir?
J- Mi buen señor, simplemente que si usted no se hubiese dado a la buena vida, su michelín la rueda no le robaría y los caldos mas disfrutaría.
R- Julieta, es usted bien bella pero su lengua se asemeja a una daga.
J- Romeo, yo... de verdad que le agradezco a usted y a su intelecto el descubrimiento pero a veces me planteo una cuestión.
R- ¿Qué cuestión?
J- Nunca  planos vi de la fabricación de la rueda
R- Por supuesto Julieta, no hubo planos
J- ¿Sin planos? Pues, ¡melindres! Será cierto pues que es usted superdotado
R- Sí Julieta sí, superdotado y afortunado, pues ¿recuerda su merced aquella cuesta en la que pedía el mendigo David?
J- ¿La cuesta 'rómpete el alma' ?
R- La misma. Por allí tropecé, rodé, rodé y rodé y con la idea de la rueda en la cabeza me incorporé
J- Pero mi señor, entonces...el inventor...
R- Si Julieta, en realidad de vil villano usted se enamoró. Soy un ladrón. Mi michelín fue el autor de tal creación