Seguidores

martes, 17 de mayo de 2011

Por favor:

Nada es para siempre y menos todo lo que sabes anticipadamente que tendrá un final pero quizás las cosas no terminan con un 'se acabó' y un 'hasta nunca'. Quizás... no.
Quizás las palabras no llegan para relatar todos esos momentos tal cual aunque puedo prometeros que, si así fuese, sería la mejor historia que jamás nadie hubiese conocido. De verdad.
Podéis sentir envidia de lo infeliz que soy ahora, si queréis, porque tuve mi momento incomparable a nada de lo que hubieseis vivido.
Lo que no os deseo por nada del mundo es que seáis tan estúpidos como yo fui.
Hacedme caso, dejad de pensar.

domingo, 15 de mayo de 2011

He llegado a un punto en el que mi cabeza no puede estar más activa. Por momentos me da la sensación de que me he vuelto loca... pero es imposible, ¿no? aunque,¿ imposible por qué?
Y aquí sigo, aquí seguimos. Vosotros leyéndome y yo desvariando.
Soy completamente incapaz de hacer nada, me da igual todo.
¡Hablemos de lo que te pasa! Dirán algunos.
 Pues amigos, por ahora hablar realmente es una pérdida de tiempo.

viernes, 13 de mayo de 2011

Pues eso.

Qué son de esos días en los que las lágrimas no tienen significado. Son los que menos pero cómo pesan. Cómo pesa esa tristeza perdida en la ausencia de aquellos recuerdos.
Un hueco lleno de tiempo vacío. Vacío y perdido en recordar nada, Nada alimentada de tristeza.
Qué ha sido de esos días en los que era yo y no una sombra que se niega a volver. Un instrumento de cuerda, cuerdas tiesas y silenciosas que vibran sin melodía ni compás. Qué poco sentido tiene escucharlas, escucharme.
Palabras y frases sin sentido, amontonadas y dormidas. Y sólo son las diez pero cómo me gustaría poder cerrar este paréntesis y reescribirme.





martes, 3 de mayo de 2011

Por años la ñoña añora

Hay amistades que un buen día se acaban. Otras se mantienen, quién sabe por cuánto tiempo. Hasta cuándo.
Cuántos finales habrá para un mismo suceso y cuántos comienzos para uno nuevo... Ahora que lo pienso a veces ni siquiera hay final, solo un paréntesis de días, meses o años.
Sin embargo, suene frío o simplemente extraño, lo más importante puede que sea tener a alguien en cada momento de tu vida. No tiene por qué ser la misma persona siempre ni durante mucho tiempo. Eso sí, alguien al que entregar todo. Ser capaz de salir una noche a las cuatro de la madrugada a hacerle compañía o llorar sus penas como si siete veces a ti te pasaran. Reírte de la mayor tontería que se te pase por la cabeza como si fuera la primera vez o incluso pegarle cuatro gritos para que espabile.
Sólo tengo veinte años y en ocasiones añoro. Siento nostalgia por personas que ya no están a mi lado, como todo el mundo. Por momentos las olvido y en algunos casos salvo que haga mucha memoria no soy capaz de recordarlas.
Me pregunto si esa gente añorará, como hago yo hoy, esos momentos en los que charlar hasta las tantas de la madrugada se hacían cortos y llegaban a su fin abriendo un paréntesis, diciendo un 'hasta mañana por la mañana' y cerrando los ojos con inquietud y mil cosas más que decir.
Supongo que esto me lo preguntaré por mucho tiempo y aunque mi vida haya continuado, nunca dejaré de desear haber seguido conociéndoos o por lo menos, volver a encontraros en mi camino.

lunes, 25 de abril de 2011

Por el respeto y los mierdas.

Tras unos días de cavilación he llegado a la conclusión de que este país apesta. Apesta más de lo que pensaba y esperaba, al igual que los que lo poblamos.
Con noticias como la que a continuación os dejo lo único que me queda por preguntar es: ¿dónde queda el respeto en esta mierda de país?
Quizás nunca llegue a comprender ¡¿por qué!?.
La táctica de generar odio personalmente no me va y me hace bastante gracia que como se menciona en este artículo algunas asociaciones como la RQTR (  http://rqtr.blogspot.com/p/tenemos-historia-tenemos-memoria.html ) que luchan a favor de la liberación sexual atenten contra la libertad de profesar cualquier religión. Además de dar una imagen pésima que perfectamente podrían evitarse.
Es perfecto que cada uno crea, le guste o haga lo que quiera como es perfecto que discrepe, pero por favor, la libertad de cada uno acaba donde empieza la del otro. Está claro que no es un caso aislado, que en Majadahonda , por poner otro ejemplo, quemaron la puerta de una iglesia sin saber si había alguien dentro y si podía haber ido la cosa a más.

Ya no se trata  sólo de profanar 'a modo protesta', se trata de dejar vivir a la gente en paz con sus creencias.

http://www.laesferadigital.com/religion/atentado-contra-la-libertad-religiosa-y-profanacion-en-la-capilla-universitaria-de-somosaguas.html

Por si queda alguna duda dejo claro que sí, soy creyente.
¿Qué más puedo decir? Lo que más se acerca a lo que siento es rabia alimentada por la pena.

jueves, 21 de abril de 2011

Hay mucho mundo por ahí. Mucho mundo soñado y ajeno a nuestra realidad, sí. Desde pequeña supe que lo conocería algún día, a los catorce años me daba algo de miedo aunque me tentaba y ahora lo único que deseo es marcharme, dejar todo atrás y conocer, conocer todo aquello con lo que soñé sin ataduras de ningún tipo.

No valgo para mucho pero ‘mucho’ me sirve para ser feliz ¿por ejemplo?, un atardecer en una terraza parisina (carísima por cierto), un paseo mañanero por Moscú o quizás un café de Starbucks en Seattle. Quién sabe, leer el periódico mientras se hace el té en la soledad de mi loft alquilado en el centro de Dublín el día de San Patricio (mi cumpleaños) no tiene por qué ser del todo imposible, ¿no?

Ya, ya sé que es improbable… pero esos pequeños grandes sueños que tengo quince, puede que veinte minutos al día hacen que me embargue una extraña y placentera felicidad. Qué narices, muchos somos así, distantes y abstractos soñadores, irrevocables y felices, sufridores de la realidad diaria que se presenta ante una cerveza en el primer cuchitril en el que te metes con tus amigos. Observadores de la salvaje Naturaleza o la bella obra del Hombre, emocionalmente digamos, confusos. Seguro que me entendéis. ¿Similares al ruidoso aunque invisible viento? Capaces de mover el mundo entero con un solo suspiro, aliviar una calurosa tarde de un hombre que trabaja en el campo, atemorizar a un niño que no concilia el sueño en la oscuridad de su habitación o crear una nota musical salida de una flauta travesera y desaparecer…
Quizás es desvariar demasiado ya. Qué más da, seguro que (inventando estadísticas) una de cada cuatro personas de las que lean esto se siente identificada.

¿Saben qué? Muchos se pasan la vida buscando la felicidad en el día a día, en encontrar a aquella persona que les complementa o mantenerla, en rezar pidiendo entradas para el próximo concierto de Lady Gaga… ( para qué seguir poniendo ejemplos, hay mil) si lo más fácil, lo tengas todo o no tengas nada, es conseguir lo que desees aquí dentro (señalo la cabeza de madera), en soñar e imaginar. En sacarle una sonrisa a alguien con una broma y pensar que en ese mismo instante, en la otra punta del mundo otra persona, quizás de tu misma edad esté bromeando con otra que sonríe como una boba ajena a cualquier problema, a cualquier otra realidad y que agradezca ese momento.

Sería bonito viajar y observar si hay un mundo más allá, otro mundo más allá en los ojos de una triste oficinista del Norte de Europa o de un taxista del centro de Japón. Descubrir si el mundo está realmente acabado o quizás, que seguro que sí, quede Esperanza.

domingo, 17 de abril de 2011

''Puedría''

Sé que no me resultaría tan difícil.
Podría sentarme en la arena, junto al mar, y bajar la luna para crear mareas increíbles, si quisiese.
Podría esconderme del viento y atrapar uno de sus suspiros en un tarro, si quisiese.
Si alguna vez se me ocurriese y quisiese, podría asomarme a la ventana y salir volando.
Podría, si quisiese, atrasar mi reloj cuatro horas cada día hasta vivir el último día de cada semana dos veces.
Si quisiese podría contarme los pelos de la cabeza para hacerme una trenza perfecta o estirarme tanto que aumentaría cuatro centímetros de estatura, podría encoger también.
Podría ir en busca de coral en las profundidades de mi bañera y si quisiese incluso conocer a algún que otro delfín.
Por las mañanas, si quisiese, podría hacer café exprimiendo unos cuantos granos con la mano.
En cuanto ir a comprar el pan...podría levantarme cada mañana a las cuatro para hacerlo yo misma, si quisiese.
Sabes, podría correr hasta adelantar a la luz para ser la primera en darte los buenos días, si quisieses.