Seguidores

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Mentiras

La mentira es algo que va con nosotros. Está a la orden del día aunque bueno, siempre lo estuvo, ¿no?
Quién no pilló alguna vez una mentira a algún amigo, familiar , compañero...
Quién no invento alguna para salir de un embolao.


Hay gente que miente casi constantemente, exagerando, omitiendo o creando en su imaginación historietas creíbles y no tan creíbles. ¿Y todo para qué?
¿Evitar alguna situación violenta? Quizás. Quizás también adornar la vida de uno. A veces se puede mentir porque no apetece decir la verdad, es cierto, he oído casos.

Reconozco que no me gusta la mentira, como a casi nadie en este mundo. Es molesta. Pero mentiría también si omitiese que esto es algo con lo que tenemos que vivir, que es posible perdonar a un mentiroso y a una mentira, es posible.

Lo que siempre hacemos a la hora de forjarnos una coraza, de endurecernos, es lo que no es posible perdonar; mentirnos a nosotros mismos. Esa es la gran mentira. La que, por mucho que rectifiquemos, nunca perdonamos.
¿Y todo por qué?
Porque nos conocemos tan bien que sabemos, indudablemente, que volveremos a mentirnos y recordaremos como un taladro aquello que con tanto secretismo ocultamos, sin importancia ya pero que te machaca hasta el punto de querer gritar a los cuatro vientos que en tu totalidad eres la más auténtica de las farsas.

La mentira nos destruye a nosotros mismos, no relaciones ni personas, es así.

viernes, 28 de octubre de 2011

A mi familia.

Se acercan las fiestas de Navidad. Esas fechas tan señaladas, por lo menos en mi familia.
Me muero de ganas por volver con todos. Sin embargo me doy cuenta de que es extraño que esté nerviosa y esperando ilusionada este momento cuando no voy casi nunca a mi casa durante el año.
Será porque siento bastante pena al volver y ver que faltan todos.
Tengo ganas de que llegue la Navidad no sólo para celebrar su verdadero significado sino para estar como siempre, entre bromas, enfados y abrazos. Entre lo único que no ha cambiado en mi vida, o por lo menos lo ha hecho mínimamente. Estar con vosotros, Familia. 
Porque os necesito y cada vez os valoro más.




viernes, 14 de octubre de 2011

Recopilando

'Qué puedo decir, me gusta entrar lentamente en el agua y picar la primera gran ola que se me acerca. Me gusta llegar hasta el fondo y notar como me voy enfriando y me cosquillean los brazos. Me encanta la sensación de dolor sin dolor, el entumecimiento de la cabeza.
Notar la sal en los ojos, cerrarlos muy fuerte, abrirlos y descubrir que haga sol, llueva o esté nublado el día es precioso.
Sentir en los pies la arena y de vez en cuando las conchas no me incomoda, al contrario. Me divierte despistarme con mi felicidad y meter el pie en un desnivel.
Me tranquiliza tumbarme y dejarme llevar.
A pesar de todo esto no echo de menos mis playas, ni la sensación heladora del agua en la cabeza, quizás porque ahora mismo esta ha sido arrollada y esta flotando en otro sitio, quizás porque en ese sitio he logrado sentir lo mismo'

jueves, 13 de octubre de 2011

Moñas

''Nuestra amistad es como un día que no termina nunca''










Es inevitable que de vez en cuando, charlando por la calle o sentadas esperando una pizza, nos de por recordar momentos del pasado, de cuando nos conocimos. Es inevitable que sintamos morriña.
Es inevitable que cada vez que nos volvemos a ver, casi todas las tardes, vuelvan a nuestras mentes esos momentos en el instituto o en la plaza de Armas en los que hablábamos de Loli y sus bocadillos de tortilla, especulábamos sobre nuestro futuro o nos declarábamos amigas de hecho.
Es inevitable pensar, después de todo y de tantos años que sin duda me he llevado lo mejor que me he podido llevar de mi pasado. Y sentirme orgullosa porque aunque hayamos cambiado siempre se me repetirá en la cabeza tu voz diciendo la misma frase año tras año:
 ' Sabes, creo que seremos amigas para toda la vida'.






lunes, 29 de agosto de 2011

Humanizando

En las relaciones humanas a veces se falla, es normal, ¿no crees? Somos humanos y el error va con nosotros.
¿Sabes qué es lo mas maravilloso de todo?
La increíble capacidad que tenemos de perdonar.
Pocas cosas mas bonitas puede haber en este mundo.

martes, 16 de agosto de 2011

He probado en mi misma lo que cura contar la verdad absoluta

Ayer llegué a darme cuenta de que abrirse completamente no es tan malo. Que no hay que tener miedo a que alguien conozca tus puntos débiles, siempre y cuando ese alguien haya sido minuciosamente escogido anteriormente. Darse cuenta de que una es humana.

Fue una experiencia nueva para mí, sentía como si aceptara que aquello estaba terminando conmigo y a la vez era consciente de que el sufrimiento que sentía por dentro desde que tengo capacidad de raciocinio no lo podía evitar. Supongo que la educación que me han dado me ha hecho ser así, quizás nací ya depresiva.

Ver en ojos ajenos la poca importancia que se le da a cosas que te limitan en casi todo hace que te sientas bastante idiota, la verdad, pero a la vez con ganas de solucionarlo, de hacer ese cambio interior que te va a salvar. O por lo menos aparece una ilusión momentánea, una esperanza pequeñita que dice: 'se va a solucionar todo pronto, ya verás'. Y con todo me refiero al sufrimiento, a la tristeza que siento desde siempre.

Abrirse sin esperar una respuesta pero abierta a la vez a comentarios, similares a jarras de agua fría y es que quizás mi interlocutor tenga razón y mi problema esté en que ' lo que quieres es cambiar el mundo y no podrás hacerlo'.

Es posible que lo que me frustre sea la impotencia, el ansia de terminar cosas que ni he empezado y el estar fantaseando siempre.
Ser inestable, ser esa clase de persona que aborrezco.

jueves, 11 de agosto de 2011

Hoy por Silvera.


Ya sabemos que nuestra amistad es distinta, peculiar, como también sabemos que estaremos ahí la una para la otra cuando lo necesitemos, tanto para llorar como para reir...como para comer una hamburguesa en el Burguer King mientras sacamos fotos chorra.


Porque el tiempo ni vuela ni corre ni hace que nuestra amistad se deteriore y sin embargo se ve reforzada en cada escapada que hacemos cuando nos vemos desde aquel partido en el club de oficiales.
Porque pueden pasar días, incluso semanas/meses sin saber la una de la otra hasta que de repente aparece un '¿Hola, como vas?' y recuerdas que hay alguien que se preocupa por ti y que sin saber que estas pasando por una mala temporada justo en ese momento te alegra y te ayuda a seguir hacia delante, aunque no sepas a dónde vas, como la mayoría de las veces que quedamos.
Has estado en los momentos mas importantes de mi vida, los has vivido y compartido conmigo. Te has alegrado por mis logros y has tirado de mí cuando me hundía y siempre con una gran sonrisa.
Nunca podré agradecerte estos 11 años, ni los que quedan, porque aún nos quedan.
Al fin y al cabo, y para terminar, ¿qué importa que tengamos una amistad diferente a las demás? Es nuestra.